Los trabajos de campo se centran en el análisis de vallados, pasos potenciales para la fauna y evidencias de uso mediante técnicas de fototrampeo

El proyecto PERMEA PRIORI A1 continúa avanzando en la evaluación de la permeabilidad ecológica de la autovía A-1 a su paso por la Sierra Norte de Madrid. Para ello, el equipo técnico está desarrollando un exhaustivo trabajo de campo en un tramo de 16 kilómetros seleccionado con el objetivo de conocer cómo interactúa la fauna silvestre con esta infraestructura y determinar qué medidas pueden contribuir a mejorar la conectividad ecológica del territorio. 

La investigación se centra en analizar tanto la capacidad de la autovía para permitir el movimiento de los animales entre los hábitats situados a ambos lados de la carretera como la eficacia de los elementos de protección existentes para evitar atropellos y accidentes de tráfico con fauna. 

Revisión del vallado para detectar puntos vulnerables

Una de las principales tareas del trabajo de campo consiste en inspeccionar el estado de conservación del vallado que delimita la autovía. Los técnicos revisan ambos márgenes de la carretera para localizar posibles incidencias, como huecos entre el suelo y la malla o roturas que puedan ser utilizadas por diferentes especies para acceder a la calzada. 

Estas aperturas pueden facilitar el paso de mamíferos de tamaño medio, como tejones, comadrejas o zorros, así como de especies de mayor tamaño, entre ellas corzos, jabalíes o gatos monteses. La identificación de estos puntos vulnerables permitirá valorar su impacto y proponer actuaciones de mejora que incrementen la seguridad vial y la protección de la fauna. 

Evaluación de pasos potenciales para la fauna

Además de la revisión del vallado, el equipo estudia distintas estructuras presentes en la autovía, como drenajes, pasos inferiores y otras infraestructuras asociadas a caminos y pistas de servicio. El objetivo es determinar su potencial como corredores de paso para los animales. 

Para ello se analizan aspectos como las dimensiones de las estructuras, la visibilidad en su interior, la presencia de obstáculos y las características de la vegetación en el entorno próximo. Esta información ayudará a identificar qué elementos ya están siendo utilizados por la fauna y qué mejoras podrían implantarse para favorecer su uso. 

Cámaras de fototrampeo para conocer el comportamiento de los animales

El trabajo de campo también incluye la búsqueda sistemática de indicios de presencia animal, como huellas, excrementos o senderos marcados entre la vegetación. Estas evidencias permiten localizar las zonas donde los animales concentran sus desplazamientos y evaluar la conexión entre los distintos hábitats. 

Como complemento a estas observaciones, se están instalando cámaras de fototrampeo en puntos estratégicos, especialmente cerca de las estructuras analizadas y de las incidencias detectadas en el vallado. Estos dispositivos se activan mediante sensores de movimiento y temperatura, registrando imágenes y vídeos que permiten documentar el uso real que la fauna hace de los pasos disponibles y de las posibles vías de acceso a la carretera. 

Generar conocimiento para mejorar la conectividad ecológica

PERMEA PRIORI A1 tiene como finalidad generar conocimiento técnico que permita comprender mejor la relación entre la fauna silvestre y la autovía A-1. Los datos obtenidos servirán para evaluar la eficacia de las medidas existentes y definir nuevas actuaciones orientadas a mejorar la permeabilidad de la infraestructura. 

Los resultados del proyecto contribuirán a avanzar hacia una integración más efectiva entre las infraestructuras de transporte y la conservación de la biodiversidad, favoreciendo la conectividad ecológica en un territorio especialmente relevante para los movimientos de fauna en el centro de España. 

PERMEA PRIORI se prolongará hasta diciembre de 2026, con un presupuesto de 42.430 euros, de los que la Comunidad de Madrid aporta un 71% y el resto la Fundación Santa María la Real. Su desarrollo contribuirá a los objetivos de conservación de varios espacios de la Red Natura 2000 y favorecerá una mejor integración de “infraestructuras grises” como la A1 con zonas de gran valor ecológico.