
La conservación de la biodiversidad depende en gran medida de la capacidad de las especies para desplazarse libremente por el territorio. Esto depende de la conectividad ecológica del mismo, lo que permite que los animales puedan acceder a alimento, refugio y zonas de reproducción, además de favorecer el intercambio genético entre poblaciones y aumentar la resiliencia de los ecosistemas frente a los cambios ambientales.
Sin embargo, las infraestructuras lineales de transporte, como las autovías, actúan como barreras que dificultan estos movimientos. Cuando esto ocurre, los hábitats quedan fragmentados y las poblaciones silvestres pueden verse aisladas, con las consecuencias que ello tiene para la conservación de numerosas especies.
Con el objetivo de abordar este desafío, el proyecto PERMEA PRIORI A1 trabaja para generar conocimiento técnico que permita comprender mejor la relación entre la fauna silvestre y la autovía A-1. Los datos obtenidos servirán para evaluar el uso y permeabilidad de las estructuras existentes y definir nuevas actuaciones orientadas a mejorar la integración de la infraestructura en el territorio.
Permeabilidad y conectividad: dos conceptos complementarios
Aunque están estrechamente relacionados, permeabilidad y conectividad ecológica no son conceptos equivalentes.
La conectividad ecológica hace referencia a la capacidad del territorio para facilitar los desplazamientos de los organismos entre diferentes hábitats. Se trata de una característica del paisaje que permite mantener los procesos ecológicos esenciales para la biodiversidad.
Por su parte, la permeabilidad hace referencia en este caso a la capacidad de una infraestructura para permitir el paso de la fauna a través de ella, reduciendo su efecto barrera. Elementos como los pasos superiores e inferiores para fauna o los drenajes adaptados contribuyen a mejorar esta permeabilidad.
La permeabilidad de una carretera debe ser gestionada en orden de mantener o restaurar la conectividad ecológica del territorio de forma segura para la integridad de la fauna y de los usuarios de la vía.

Evaluar el estado de las estructuras existentes para su adaptación y mejora
PERMEA PRIORI A1 estudia cómo interactúan los animales con la autovía A-1 y con las estructuras existentes (drenajes de agua de lluvia, pasos inferiores de acceso a fincas, etc). que pueden ser adaptadas para facilitar sus desplazamientos.
La información recopilada contribuirá a identificar los puntos que puedan contribuir a la desfragmentación del territorio o la ausencia de ellos y permitirá proponer actuaciones que favorezcan un tránsito más seguro y eficaz de la fauna, como la adaptación de las estructuras ya existentes y la creación de otras nuevas para el conjunto de mamíferos grandes y medianos de la comarca.
Asimismo, el conocimiento generado facilitará la toma de decisiones basada en evidencias técnicas y científicas, optimizando las inversiones destinadas a mejorar la permeabilidad de la autovía.
Un territorio estratégico para los movimientos de fauna
La A-1 atraviesa áreas de gran relevancia para los desplazamientos de diferentes especies presentes en el centro de España. Garantizar que estos movimientos puedan seguir produciéndose es fundamental para mantener la funcionalidad de los ecosistemas y conservar la biodiversidad a largo plazo.
Con ello también se mantendrá una de las funciones principales de la Red Natura 2000 como corredor ecológico, es decir una red de espacios naturales conectados entre sí garantizando continuidad de los ecosistemas y biodiversidad tanto de fauna como de flora.
Hacia infraestructuras más compatibles con la naturaleza
Los resultados de PERMEA PRIORI A1 contribuirán a avanzar hacia una integración más efectiva entre las infraestructuras de transporte y la conservación de la biodiversidad. El proyecto permitirá disponer de información valiosa para diseñar medidas que reduzcan la fragmentación del territorio y favorezcan la conectividad ecológica.
Porque unas infraestructuras más permeables permiten mantener hábitats conectados, ecosistemas más resilientes y un territorio mejor preparado para compatibilizar la movilidad con la conservación de la naturaleza.
PERMEA PRIORI finaliza en diciembre de 2026, con un presupuesto de 42.430 euros, de los que la Comunidad de Madrid aporta un 71% y el resto la Fundación Santa María la Real. Su desarrollo contribuirá a los objetivos de conservación de varios espacios de la Red Natura 2000 y favorecerá una mejor integración de “infraestructuras grises” como la A1 con zonas de gran valor ecológico.
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