GRACIAS POR AYUDARNOS A SEGUIR RECONSTRUYENDO FUTURO

Hoy no hemos podido atenderos como merecéis, el monasterio que tanto amamos, que es nuestra casa y nuestro origen, que habitualmente os mostramos lleno de vida, amanecía anegado.

El temporal ha querido inundar nuestros sueños, nuestro empeño.

Dos de nuestras sedes de Aguilar se han visto afectadas por las fuertes lluvias. Pero, hoy, como antaño, como siempre, nos hemos arremangado, nos hemos puesto manos a la obra, codo con codo con el personal del instituto Santa Marí la Real, para achicar agua, para salvar estas viejas piedras. Aún es pronto para hacer balance de daños, las pérdidas materiales serán grandes, pero lo importante es que hemos recibido vuestro calor y vuestro apoyo, que sabemos que contamos con una importante red Amigos del Patrimonio que volverán a llenar de vida y actividad este viejo cenobio premostratense y que seguiremos trabajando para mejorar su protección y conservación, para seguir reconstruyendo futuro.