El Director de la Fundación pronuncia la conferencia inaugural del curso en la Facultad de Ciencias del Trabajo de Palencia

Vista del claustro del Monasterio de Santa María la Real

"De la ruina la big data" así ha titulado el director de la Fundación Santa María la Real, Juan Carlos Prieto, su intervención en el acto inaugural de la Facultad d Ciencias el Trabajo de la Universidad de Valladolid, con sede en el Campus de la Yutera, en Palencia.

“Hasta una ruina puede ser una esperanza”. Ninguna cita, resume como ésta, según explicaba Prieto, la historia de la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico. Quizá, por ello, añadía "hemos hecho nuestras las palabras de Unamuno y llevamos casi cuatro décadas apostando por el patrimonio, generando desarrollo en clave de innovación y trabajando en su estudio, restauración, conservación y difusión". La entidad apuesta claramente por el patrimonio cultural, pero también por el social.

"Comenzamos, con lo que para muchos era una utopía, la recuperación del viejo cenobio premostratanse de Aguilar de Campoo, el convento caído. No sólo logramos restaurarlo, sino que lo convertimos en un espacio lleno de vida y en punto de partida de infinidad de proyectos", apuntaba. Gracias a ello, el viejo cenobio es hoy un centro cultural, un instituto de educación secundaria, una ventana abierta al románico y también, porque no, a la innovación aplicada al patrimonio.

Lo que en su día era una ruina, levantada gracias al trabajo de los cientos de jóvenes que participaron en los primeros programa de Escuelas Taller y Talleres de Empleo, hoy es un sueño hecho realidad, el referente de la institución a la hora de apostar por la conservación del patrimonio y por su gestión inteligente, por la aplicación de las nuevas tecnologías al sector. Y es que, como afirma el presidente de la Fundación, el arquitecto y dibujante José María Pérez, Peridis y como ha recordado el director de la entidad, “el patrimonio es nuestra memoria y sin ella no somos nadie. Un pueblo sin memoria, es un pueblo inexistente”.